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NEUROPSICOLOGÍA, DEMENCIAS Y AUTONOMÍA

Neuropsicología

Neuropsicología

Arantxa Vicedo Rubio

Neuropsicóloga

Para más información: aran.vicedo@gmail.com

En nuestra página encontrarás algunos artículos que pueden ser de tu interés, sobre diversos temas: diagnóstico precoz, autonomía en la vida diaria, mujer y demencia, etc.

19, septiembre de 2008. Donostia - San Sebastián (Gipuzkoa)

Tel. 661 169 785

Dirección: C/ Zabaleta 1, 5º oficina 1.

San Sebastián - Donostia. Gipuzkoa.


MUJER Y DEMENCIA

La mujer afectada de demencia

La prevalencia de la aparición de demencia es mayor en las mujeres. Factores que contribuyen a una mayor vulnerabilidad:

  • menor tasa de escolarización (peor evolución y mayor prevalencia)
  • Mayor probabilidad de exclusión de los procesos de decisión sobre su vida diaria y las decisiones en cuanto a su enfermedad (el déficit en razonamiento abstracto y la falta de conciencia sobre la enfermedad provocan una vulnerabilidad en la persona con demencia frente a terceras personas, probablemente mayor en las mujeres).
  • Menor respaldo económico (renta media de las mujeres jubiladas 714 € en el año 2003, frente a los 1.182 € de renta media de los hombres)
  • la mayoría de las mujeres conviven en el domicilio de los hijos e hijas, mientras que el 90% de los hombres vive en su propio domicilio (puede afectar p.ej. a la decisión de llevar a cabo el ingreso en la residencia de la persona con demencia, mientras que el mantenimiento de su propio domicilio puede protegerle de una decisión de este tipo)
  • Sólo un 44% de las mujeres mayores de 65 son atendidas por la red familiar, frente al 75% de los hombres, aun cuando la prevalencia de demencia es mayor.
  • Mayor riesgo frente a posibles negligencias, malos tratos y aprovechamiento de otras personas.

La mujer como cuidadora principal

Debido a la educación en cuanto a roles sociales y otros factores suele ser la persona que se encarga de los cuidados de la persona con demencia en el ámbito familiar: 9 de cada 10 cuidadores son mujeres.

Consecuencias de la sobrecarga:

  • Aumento de trastornos emocionales y físicos en la persona cuidadora.
  • Aumento de la probabilidad de que el trato hacia la persona con demencia sea inadecuado y exacerbe la sintomatología.
  • Perspectiva laboral limitada

Impedir que la demencia sea un escollo con respecto al proceso de integración en el mundo laboral:

  • Potenciar la autonomía y el reparto de los cuidados
  • Educación a toda la familia en cuanto al proceso degenerativo y las estrategias a seguir.


El aumento de las alteraciones emocionales y físicas, junto con una menor proyección laboral son razones de peso para trabajar la perspectiva de género en las demencias en favor de proteger a las mujeres como colectivo más vulnerable debido a la desigualdad de la que ya se parte.

 

DIAGNÓSTICO PRECOZ Y PREVENCIÓN DE DIFICULTADES

 

DIAGNÓSTICO PRECOZ Y PREVENCIÓN DE DIFICULTADES

El mayor conocimiento sobre los procesos degenerativos, su evolución y sus consecuencias nos aporta:

 

  • Anticipación de las dificultades
  • oportunidad de instaurar estrategias que prevengan y solucionen los problemas de antemano.

Así logramos mantener en la medida de lo posible las funciones cognitivas y el rendimiento funcional de la persona, consiguiendo un mayor tiempo de autonomía de la persona y una mejor adaptación social y familiar.

 

El diagnóstico precoz:

 

  • mayor efecto de los programas de intervención y los tratamientos farmacológicos
  • mayor poder de respuesta y anticipación.

 

LA AUTONOMÍA COMO RESPONSABILIDAD DE TODOS

La sociedad debe hacerse partícipe de las consecuencias que tiene mantener a nuestros mayores en el entorno familiar. La sociedad tiende a la individualidad y nos impone el reto de mantener conductas y actitudes de ayuda y colaboración entre nosotros.

En muchos casos nos falta iniciativa para ayudar a una persona mayor a cruzar una calle, ceder nuestro asiento en el autobús o ayudarle a contar las monedas que necesita para realizar una compra. Cuando estas dificultades son mayores, debido a la presencia de déficit cognitivos o alteraciones del comportamiento, nuestra paciencia se merma en mayor medida, ya que hay situaciones que se nos hacen inexplicables.

“¿Cómo puede ser que haya metido el bonobús 6 veces seguidas mal?”, “le está hablando en pesetas…no voy a llegar a la caja en la vida….”, “y encima se queja de que mi gato le estropea las plantas, cuando es ella quien no las riega…” y un sinfín de situaciones similares y de mayor gravedad nos asaltan en muchos momentos. En muchos de ellos, si no estamos familiarizados con el tema, no pensaremos en las dificultades que puede presentar la persona y, lo que es peor, la mayoría de las personas no se plantean que el funcionamiento adecuado de estas personas e incluso su protección, están a cargo de todos nosotros, ya que son parte de nuestra sociedad.

Estar atentos a las dificultades de los mayores, aun cuando no sean de nuestro entorno familiar, aportará un gran apoyo y comprensión a sus cuidadores y a la persona en sí que sufre este tipo de deterioro.

La educación de la sociedad en estos aspectos es a su vez una responsabilidad de las instituciones públicas, evitando que sean temas que sólo impliquen a las familias afectadas.

LA AUTONOMÍA: UN RETO A LA INCERTIDUMBRE

La convivencia con una persona que sufre un proceso degenerativo como la enfermedad de Alzheimer, tiene graves consecuencias en el funcionamiento diario de muchas familias. La responsabilidad de muchas tareas comienza a recaer en los cuidadores, no sabiendo cómo llevar a cabo el proceso de cubrir las dificultades que encuentra la persona a la hora de realizarlas.

Muchas preguntas nos vienen a la cabeza, como ¿cuál es el momento adecuado para que deje de utilizar dinero?, ¿debo evitar que salga de casa sola o solo?...

Otras cuestiones las solucionamos, como bien podemos: “le administraré yo la medicación”, “debo poner a una persona para que venga a hacer todas las tareas”.

Las familias procuran decidir como mejor pueden, bien asesoradas por profesionales o bien sin ayuda.

En el momento actual conocemos la importancia que posee mantener a la persona con demencia de forma activa, realizando todas las tareas que le sean posibles. Esta forma de afrontar la enfermedad tiene varios objetivos, entre ellos:

-         mantener el rendimiento de las funciones cognitivas y su capacidad para realizar las actividades de la vida diaria.

-         Mejorar su calidad de vida, evitando aislarle con respecto a las decisiones y acciones necesarias para el autocuidado.

-         Mantener su autoestima y satisfacción respecto a su vida

-         Mejorar su afrontamiento frente a la enfermedad.

El mantener a la persona activa conlleva que los cuidadores asuman varias cosas. Por una parte, las tareas quizás no se hagan igual de rápido y bien que si las hiciéramos nosotros. Por otra, existen en la rutina diaria acciones que pueden conllevar pequeños riesgos, como perder algo de dinero en una compra, o tardar algo más en encontrar un establecimiento o un producto concreto. Si somos capaces de asumir este tipo de riesgos, estaremos consiguiendo aumentar el tiempo de autonomía de la persona.

En la balanza de la autonomía deberemos ser asesorados sobre los riesgos que sí hay que eliminar de forma preventiva, sin esperar a sufrir consecuencias importantes. No debemos olvidar que, en muchos casos, nuestra perspectiva será sobre-proteccionista. Por ello, el asesoramiento externo es necesario en la mayoría de los casos.

No debemos olvidar que la enfermedad de Alzheimer y otras demencias son procesos que van limitando el campo de acción de las personas, por medio de la limitación de sus capacidades, pero en cualquier caso no somos nosotros quienes debemos cerrar este campo de acción de forma precipitada.

Precipitarnos sólo traerá nuestra tranquilidad, a cambio de su calidad de vida, su dignidad en muchos casos, una mayor carga para los cuidadores a largo plazo y una mayor sensación de indefensión ante estas enfermedades.

UTILIDAD DEL DIAGNÓSTICO PRECOZ

El tiempo que transcurre entre la aparición de los primeros síntomas de una enfermedad degenerativa y su detección y diagnóstico es un factor que afecta negativamente a la intervención y afrontamiento de estos procesos.

¿Qué ventajas tiene el diagnóstico precoz?

Tiene varias ventajas. Por ejemplo, muchas condiciones causan síntomas que imitan a los de las personas con Alzheimer. Descubrir que esta enfermedad no es el problema puede incentivar a las personas a conseguir tratamiento para la condición real. Para el porcentaje pequeño de demencias que son tratables o reversibles, el diagnóstico precoz aumenta las perspectivas de tratamiento con éxito.

Aun cuando la causa de la demencia resulte ser la enfermedad de Alzheimer, es bueno determinarla lo más pronto posible. Uno de los beneficios es de carácter médico. Los medicamentos ahora disponibles para tratar el Alzheimer pueden ayudar a algunas personas a mantener sus capacidades mentales durante meses o años, aunque no cambien el curso fundamental de la enfermedad.

Otros beneficios son prácticos. Mientras más temprano conozcan el diagnóstico las personas con Alzheimer y sus familias, más tiempo tendrán para organizar sus vidas, manejar los asuntos financieros, establecer un poder legal, tratar otros temas legales, crear una red de apoyo, o hasta hacer planes para participar en una investigación. Poder participar el mayor tiempo posible en la toma de decisiones sobre el presente y el futuro es importante para muchas personas con Alzheimer.

http://www.nia.nih.gov/Alzheimers/Publications/LaEnfermedaddeAlzheimer/Parte2/T%C3%A9cnicas.htm

Añadimos una gran ventaja de conocer el diagnóstico: conocer cuál es el proceso de la enfermedad y los síntomas que la acompañan. En la vida diaria el perfil de deterioro que va a sufrir nuestro familiar va a determinar cómo debemos adaptar el entorno y adaptarnos nosotros mismos. Anticipar posibles situaciones y mejorar el afrontamiento de la enfermedad pasa necesariamente por conocer cuál es el perfil cognitivo y funcional de la persona con demencia. Y no cabe duda que, si lo conocemos de forma temprana, podremos instaurar estrategias muy útiles para mantener su autonomía y mejorar la convivencia.